¿El mundo de hoy opaca nuestras costumbres?

REDACCIÓN LINAJE PERUANO

Lunes, 23 de julio de 2018 / 12:45 hr.



¿Se han preguntado por qué en los últimos diez años le hemos dado la espalda a nuestras costumbres? Vivimos tiempos de crisis cultural, donde la globalización asoma como un enorme monstruo que devora todos los mercados y pensamientos autóctonos en los países. Esta amalgama quita de raíz nuestra identidad ético-cultural y la subyuga a los poderosos intereses.


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Las escuelas de educación primaria y secundaria han sido absorbidas también por este “monstruo”. Las entidades nacionales solo recuerdan al folclore en fechas claves del calendario, y en el peor de los casos la “utilizan” para sumar dividendos. Cómo ha cambiado el mundo. Cómo está dominando el dinero. Los jóvenes han ido perdiendo ese espíritu por escudriñar a nuestros antepasados. Están entretenidos en ver los nuevos avances del futuro, pero no en conocerse a sí mismos, viendo qué pasó atrás, cómo surgieron las diferentes etnias en este territorio pluricultural.

El brazo derecho de la globalización es la publicidad. Esta no tiene escrúpulos en romper los esquemas y mostrarnos los últimos gritos del mercado internacional: nos dicen cómo vestirnos, cómo hablar, con qué neologismos expresarnos, qué comer, a quien desdeñar… ¿estamos reflexionando sobre esto para evitarlo? Parece ser que el Perú se está convirtiendo en la extensión de otros países y la bandera, que algún día se tiño de rojo y blanco, está perdiendo sus gloriosos colores.

¿Por qué esa vergüenza de aceptar de donde venimos? ¿Por qué sonrojarnos cuando nos colocamos vestimentas o alhajas de determinadas danzas o regiones? El subconsciente nos habla. Nos dice, además, que el folclore solo pertenece a una clase de personas, a un sector socioeconómico que no tiene nada que ver con nosotros. Nos están atando. Están condicionando nuestro raciocinio.

Las autoridades son las que tienen que diseñar un plan de urgencia para que esto no sea más evidente. No permitamos ser colonia de otros países en plena era digital. Que ningún foráneo o falto de personalidad nos diga qué itinerario tomar o qué danza practicar. El poder de cambio está en cada uno. Reflexiona en esta realidad que daña nuestra forma de ver el mundo, nuestros pregones milenarios, nuestra sangre luchadora, nuestro Linaje Peruano.