Invasión tecnológica: el arte salvando a los niños

REDACCIÓN LINAJE PERUANO

Martes, 22 de enero de 2019 /  13:40 h

Todo cambio requiere una asimilación. Esta aceptación recae en identificar qué factores de la tecnología facilitan la vida y cuáles la tornan más cuesta abajo. Se dice que los niños de ahora ya nacen con el chip de la interconexión e interacción digital. Entonces, ¿el arte posee el poder para establecer un equilibrio?


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Estudios científicos en la Universidad de Wisconsin demuestran que niños entre 2 y 3 años saben manejar mejor las herramientas digitales en comparación con las clásicas, como la televisión analógica. El uso de medios, si bien permite un aprendizaje más acelerado, no está asegurado que sea de largo plazo.

El problema mayor de este paradigma, el cual ya llegó para quedarse, es la llamada «adicción». Habrás escuchado que «todo en exceso en daniño» y la verdad es que, en este siglo, la frase es tratada casi como proverbio chino. El primer paso constituye la comunicación directa con el menor; hacerle entender que debe tener un horario fijo para utilizar herramientas interactivas.

Según el psicólogo Aric Sigman, los padres corren con la responsabilidad de vigilar qué aplicaciones se descargan los menores, así como el análisis exhaustivo de cuáles son las más provechosas. Hay juegos en línea que crean dependencia, ansiedad, motivan a la agresividad. Todos debemos convertirnos en moderadores.

El arte como vía paralela

Como todo en la vida, en la variedad está el gusto. Jackie Marsh, profesora de educación de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, asegura que los niños se aburren con rapidez y la llamada «infancia clásica», la de los muñecos, salidas al parque y demás, cobra fuerza. Solo que hay que saber identificar esos momentos de predisposición.

Otro camino se rige por el arte: bailar, pintar, dibujar, cantar, tocar algún instrumento. Ya acostumbrados a la actividad psicomotriz, los menores serán más reacios a pasar horas de horas frente a una tablet. La dependencia o aislamiento de la tecnología tienen un duro combate contra el desarrollo emocional de la cultura propia.