¿No conoces qué es el Qhapac Ñam? Te contamos por qué deberías saberlo

REDACCIÓN LINAJE PERUANO

Jueves, 21 de junio del 2018 / 12:53 hr.


El Qhapaq Ñan —o también Los caminos incas— fue un circuito vial complejo que mandó a construir en primera instancia el inca Huayna Cápac, seguido de Pachacútec, para tener una mayor comunicación con todos sus dominios y conectarlos con el tahuantinsuyo. Estas vías prehispánicas abarcaban 60,000 km. de influencia y se asentaron en países como Colombia, Brasil, Ecuador, bajando por Perú, Bolivia, Chile y llegando a Argentina. ¿Quieres conocer más de nuestro linaje? Sigue leyendo.


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La ruta del inca.

En un principio, es decir en la etapa preinca, pequeños grupos étnicos ya elaboraban sus caminos aunque sin tanta planificación ni pericia; sin embargo, no se expandieron mucho por miedo a toparse con guerras o conflictos entre pueblos. Luego, esta situación dio un giro radical cuando el inca Pachacútec dibujaba y pintaba caminos y puentes, demostrando así su obsesión por iniciar un período más sostenible de conexiones con ciudades que necesitaban ser vigiladas. Según el explorador y cronista español, Juan de Betanzos y Araos, la red incaica era constituida de calzadas, puentes, depósitos y terraplenes.

Hombres destinados al mantenimiento

Innumerables cronistas españoles expresaron que estos caminos de rectos de piedra siempre les causaron asombro por su limpieza y diseño ingenioso: beneficiaba a sus usuarios en el periplo. En aquel trabajo de mantenimiento entran a tallar los curacas —jefes de ayllu o pueblo integrado. Los hispanos les pusieron “caciques”—. Ellos removían la tierra y recolocaban las piedras cercanas a su localidad.

Se conoce también que las zonas cubiertas de fango eran revestidas con piedras y argamasa para formar una especie de terraplén que no interfiera con el camino trazado o el plan principal de construcción. El patrón de diseño no era siempre recto, por lo que, dependiendo de la topografía, las piedras se yuxtaponían en armonía.

Las llamas y su reto a los caballos

¿Quién podía pensar en la época de la conquista que los incas usaban llamas en vez de caballos? Si bien estos parientes de los camellos no son aptos para una carrera de velocidad, sí lo podrían ser para la resistencia: pueden soportar más de 26 kg. en sus espaldas y recorrer 32 km. en todo un día de trabajo. Un indicador de su resistencia es su postura. Si estos animales no pueden cargar el peso que se les asigna, simplemente se sientan o escupen.

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La llama, un animal usado como medio de transporte.

En los tambos incas usaban telas para proteger sus patas del desgaste ya que el suelo andino es variable y hostil. No obstante, no todo lo que representa a este animal es la fortaleza física. Su vigor puede decaer si la llevas a zonas bajas debido a su costumbre a la altura serrana y a la búsqueda de pasto como alimento, el cual era encontrado con facilidad en su hábitat natural.

Otra ventaja sobre los caballos era que subían con facilidad las montañas y sus escalinatas. Los españoles no les dieron el valor que se merecían y a la larga prefirieron seguir su incursión con la raza equina a lo profundo de los enmarañados rincones de la estirpe incaica. De no haber sido así, hubiesen ganado tiempo valioso para conquistar el imperio del sol mucho antes.

Los atletas de tres pulmones

No podemos dejar de lado a los personajes que terminaban de enganchar estos pueblos con sus mensajes oportunos. ¿Quiénes eran los que en menos de 24 horas le llevaban pescado al inca? Solo los chasquis podían hacerlo. Esta palabra significa “intercambiar”, “dar” y “tomar”. Estos servidores del inca podían recorrer 246 millas diarias, tanto que una noticia en Quito llegaba al Cuzco en 10 días. Se conoce que los romanos recolectaban información valiosa con una velocidad de 100 millas, ¡menos de la mitad que los nuestros!

Los chasquis debían ser entrenados desde la niñez para ser diestros en su tarea. Llevaban un pututu o caracola, instrumento de viento usado para anunciar su llegada a los relevos en los tambos. Por si surgía un inconveniente, portaban una porra y una honda, además de un quipu o soga que se ataban para codificar sus mensajes.


El Ministerio de Cultura de Perú informa a través de su página web que “El Qhapaq Ñan o Sistema Vial Andino fue inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, en la categoría de Itinerario Cultural, el 21 de junio de 2014, durante la 38° Reunión del Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, reunido en Doha, Qatar”.