Semana afroperuana: ¿Cuáles son sus aportes a la cultura?

REDACCIÓN LINAJE PERUANO

Miércoles, 7 de junio de 2018 / 15:45


Estamos en la llamada “semana cultural afroperuana” y queremos repasar el aporte de esta raza luchadora en la composición de identidad de todo el Perú. Este lapso nos obliga a reflexionar sobre la igualdad étnica tal y como la consideraba José María Arguedas: “ser un país pluricultural, donde el color no influya en ningún ámbito”.


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Desde el 4 de junio del 2006, el Congreso de la República reconoce la efemérides Día de la Cultura afroperuana, recordando que dicha fecha nació su mayor difusor: el decimista, poeta y revalorador de la ascendencia africana: Nicomedes Santa Cruz. Esta fecha es considerada una continuación de la abolición de la esclavitud ordenada por el expresidente de la República, Ramón Castilla, en 1854.

Danzas de movimientos sensuales

El jolgorio, la festividad, el clima de alegría, son algunas de las características de las danzas afroperuanas. Siempre acompañadas por su distinguida percusión y la guitarra, son capaces de hacer mover cualquier cuerpo e invitar a sentir que la herencia ancestral corre por las venas.

Entre ellas podemos encontrar al festejo, el alcatraz, la zamacueca, el ingá, el son de los diablos, el toromata, el landó e incluso la marinera norteña. Otra característica de esta expresiones son el compás que lleva la pelvis de las mujeres y la coquetería del hombre, quien demuestra sus habilidades mediante el ir y venir de sus extremidades.

Legado musical

Las primeras muestras del lenguaje rítmico de la música afrodescendiente  -desde le etapa del virreinato- se apreciaron en los cuadros pintados por Pancho Fierro, acuarelista peruano que retrató a la sociedad limeña del siglo XIX. En esas representaciones visuales se pueden diferenciar el canto de jarana, las coplas, las décimas y cantantes que demuestran toda su destreza. Se cree que Fierro pintó 1200 cuadros y actualmente más de 250 de ellos se encuentran en la Pinacoteca Municipal Ignacio Merino.

Entre los principales instrumentos musicales encontramos al cajón peruano, hecho de madera, donde el percusionista se sienta encima de él y va lanzando sus manos con golpes característicos. También identificamos a la cajita, la cual se coloca con una franja en la nuca y se va cerrando y abriendo la tapita, mientras con la otra mano se hace sonar la madera.

La quijada de burro es infaltable en las celebraciones. Se toca rascando los dientes flojos del maxilar inferior. No nos olvidemos del huiro, las tejoletas y la guitarra. Cada configuración de instrumentos tiene su función y ninguno puede reemplazar a otro.

El señor de la fe

La cultura afroperuana, sin dudas, provee una identidad religiosa muy marcada en el mes de octubre a través del El Señor de los Milagros. En el siglo XVII el esclavo angoleño, Pedro Dalcón, aplicó toda su técnica en una pared corroída para dibujar al cristo moreno en Pachacamilla, excofradía, hoy Templo de las Nazarenas.

Hasta que llegó el día fatídico: el 13 de noviembre de 1655, un fortísimo terremoto remeció todo Lima y Callao, causando pérdidas humanas y materiales. En aquel entonces, toda la cofradía se derrumbó excepto un muro que se creía nada seguro: la pared con la imagen de Cristo. Más tarde, en 1687, un terremoto de casi la misma magnitud remeció Lima y la pintura de la crucifixión se negaba una vez más a caer de bruces.

En la actualidad, el paseo de El señor de los Milagros es un evento multitudinario que atrae a muchos fieles en latinoamérica; incluso tiene repercusión en medios extranjeros y se han hecho reportajes y documentales al respecto.


Esta en solo una muestra del linaje que nos dejaron los afrodescendientes en nuestro país. Por ello, siempre que tengamos que conocer a alguien con estas características, admirémoslo. Así estás contribuyendo a formar un territorio más unido, un espacio de personas que no discriminan y se dan la mano.