¿Cómo vivir entre mi arte y mi profesión?

REDACCIÓN LINAJE PERUANO

Jueves, 29 de noviembre de 2018 /  17:05 h.


«Equilibrio» es la palabra que calza perfecto en nuestra profesión y emprendimiento cultural. Vivir de nuestro arte es profundamente difícil; es improbable, pero no imposible, dedicarnos completamente a la danza, la poesía, la pintura, la actuación o la escultura.

Ese equilibrio debe estar comandado por una aptitud que le cuesta mucho controlar al ser humano, hablamos de la inteligencia emocional. Definiríamos ese tópico como: «hacer lo que se debe hacer en el momento adecuado, con la frialdad adecuada y con la gente adecuada». Con esta clase de saber, podemos llevar a la par, por supuesto, nuestros dos idilios. Nuestra profesión puede ser nuestra esposa;  nuestro arte, nuestra fiel amante.

En nuestro país lo que más alarma —en estos temas— es la inestabilidad. Retrocedemos, tal vez por sentir que no nos están retribuyendo como quisiéramos por nuestro arte —al principio puede que ni siquiera se llegue al sueldo mínimo—, sino una fluctuación de ingresos medianos, poco convincentes, en la mayoría de casos.

Con respecto a la danza, mucho emprendedores se olvidaron por un período indefinido de sus títulos universitarios —todos esos cartones indiferentes a su verdadera pasión— y trazaron sus propios caminos teniendo muchas ambiciones. Todos tenemos derecho a soñar con lo que nos gusta hacer, empero, dejo en claro, la inteligencia emocional nos llevará a cortar esa barrera de incertidumbre que nos acecha a la hora de tomar de la decisión: ¿Lo dejo todo por mi arte? ¿Vale la pena renunciar a mis estudios?

Optar solo por la pasión sería un suicidio en estos tiempos, siempre y cuando no tomemos en cuenta que también necesitamos tener a la mano un estudio de mercado o lineamientos generales a seguir. Abandonarlo todo por el arte es un riesgo que debemos asumir. Analicemos a qué público queremos llegar, en dónde podemos presentar nuestras propuestas y a qué personas podemos acudir. Cada quién tendrá su punto de vista, no obstante, nadie tendrá la respuesta absoluta.

¡He decidido abandonarlo todo! No hay marcha atrás

Estas son las cosas que no debes dejar de hacer si quieres que la gente te conozca por tu talento y tu pasión. Si llegaste hasta aquí y estás dispuesto a leer estas máximas, te deseamos la mejor de las suertes.

  1. Ser constante. Aquel que no ha sufrido una derrota no podrá disfrutar en su plenitud una victoria. En Perú hay muy poca plaza para el talento, por ello hay que ser insistente en presentar nuestros proyectos a diversas partes. ¿Total? Si te lo niegan, ¿los que pierden son ellos, no? Repetimos: INSISTENCIA Y PERSEVERANCIA.
  2. Saber llevar las críticas. Al principio de tu carrera en tu ámbito artístico habrá muchas críticas. Críticas de personas que tal vez envidien tu constancia o aquellas que verdaderamente no les gusta lo que haces. Deja de escuchar las críticas malintencionadas y solo haz caso a aquellas que son constructivas. Tú más que nadie debes saber quiénes son los que quieren verte en el éxito y quiénes son los que te quieren ver abajo.
  3. No tengas vergüenza. Si eres introvertido y te avergüenzas cada vez que te elogian, entonces vas por mal camino. Evita las falsas modestias y ponle un precio a tu trabajo. Hay personas que tienen menos talento que tú y aun así son famosas. ¿Cómo lo consiguieron? Dando la cara, siendo estoico y respondiendo preguntas con seguridad. Así cuidarás tu marca personal y te empezarán a tomar en serio.
  4. No te obsesiones con ser el mejor. Hay mucha competencia que debes superar, pero eso es un proceso largo y tedioso. Que la paciencia sea tu mejor aliada a partir de hoy y antes de pensar en ser el mejor, fíjate en tus debilidades: ¿Cómo las puedo superar?
  5. Haz una balanza entre riesgo-beneficio. ¿Me va a convenir dedicarme 100 % al arte? ¿Cuál es el riesgo de fracaso? Lleva un control de ingresos y egresos. Así llevarás tu contabilidad de la mejor forma.